Chrissie Hynde

Miércoles 8 de julio
Sala Kursaal
Coque Malla y The Pretenders
45 y 20 euros
Prácticamente lleno

Crisis? What Crisis?

Sí, eso me preguntaba mientras miraba arriba y abajo el Kursaal...
Cierto es que la media de edad rondaba los cuarenta y se veía público de nivel acomodado. Creo que la única que se le ocurrió ponerse la cazadora de cuero fue a mi (Lieder que es una ...) Esperaba más camisetas negras y ví demasiados jerseys sobre los hombros. Esta vez estábamos en buena situación, gracias a Karina, que se encargó del tema entradas. Su hermana Igone estaba especialmente contenta por estar ayer en el Kursaal. Hacía mucho que no había ido a un concierto. Dijo que el último que había ido era uno de Spandau Ballet!!! Jose Angel les acompañó. Alberto no vino en el último momento pero si lo hizo Mûtis, que hacía tiempo que no hacía aparición y disfrutó lo que su exquisita y selecta sensibilidad le dejó... El pop rock de masas no es lo suyo.

Abrió el concierto Coque Malla con un miniconcierto a dos guitarras que nos supo muy bien y nos dejó con ganas de haber subido hoy hasta el Bukowsky pero no se puede ir a todo. Ya volverá y espero que con banda por que sonaba muy bien. La sala aún estaba más bien vacia y entre Coque y un pequeño descanso fue entrando el público que llenó la sala, cantó y bailó.
Salieron The Pretenders. Chrissie, la inconbustible, con su uniforme de tocar parece ser, por que hace tres años llevaba el mismo chaleco y corbata. Yo, de mayor, quiero Chrissie Hynde y tocar la guitarra como ella y tener ese chorro de voz y ese saber estar en el escenario entre macarra y elegante. Tremenda. Por poco se nos cae de sus altísimos tacones de aguja, cuando yendo hacia atrás levantó parte del suelo del escenario con uno de sus tacones. Uuuuuuy ! Momento grande peligro, que diría aquel....
Karina nos iba traduciendo lo que iba diciendo entre canción y canción y gominola y gominola. En el repertorio, fue intercalando canciones de su nuevo disco con los éxitos de siempre para alegría de las chicas, especialmente, que se ve que les mueve más que a los chicos sus canciones. Era muy divertido ver como saltaban y bailaban en sus asientos. Algunas por lo bajini y otras levantadas. Ayer sufrí y vibré en mi asiento escuchando Precioussssss. Impresionante. Esta canción me impacta tanto como el Horses de Patty Smith. Nunca me cansaré de escucharlas ni de sentirlas ...
Dos bises pedidos a gritos por el público, todos en pie y una versión del Forever Young de Dylan preciosa. Creo que todos los que allí estábamos sentimos esa frase como propia, cuando escuchábamos tantos hits de nuestras épocas más bailonas y fiesteras y volvíamos a entregarnos, como entonces, a esos acordes que son ya parte de la banda sonora de nuestras vidas.

Tuve la suerte de grabar para la posteridad este momentazo ikurriña, que si Sabino Arana levantara la cabeza ...
Aunque pensándolo bien, para las próximas elecciones a algún partido nacionalista le podría venir bien la imagen de la rockera jugando con la ikurriña. Mira que he visto veces el numerito en conciertos. El último, en el de Alejandro Sanz bailando flamenco envuelto en la bandera. Todo un poema (véase Alejandro Sanz en las etiquetas)
Pero lo de ayer supero con mucho aquello. Véase...


La banda sonó perfecta y es que 30 años tocando juntos se nota. El sonido fue maravilloso y nos lo pasamos genial, salvo por el no poder bailar y moverse. Salimos con las pilas cargadas y con buenas sensaciones en nosotros. Hasta Mûtis reconoció que estuvo muy bien.
La que tuvo, retuvo y Chrissie Hynde está en plena forma para goce de nuestros sentidos...