Hacía tiempo que no le mandaba un email a DB y el viernes pasado lo hice para contarle lo bien que lo pasamos en el Quiqueconcert. Siempre tan amable, me contestó rápido y su email me dejó sin respiración. Me decía que Tequila tocaban, en un concierto privado. ese mismo viernes y el sábado en el Azkena de Bilbao y que si quería ir que me invitaba. Tenía que organizarme rápidamente. Organizar como dormiría Samuel, con quién compartir el momento... 30 años esperando esto y lo tenía francamente difícil. Pero con unas cuantas llamadas y un poco de buena voluntad, todas las piezas del puzzle encajaron y el sábado, cogíamos la autopista hacia Bilbao, Borrón del Norte y yo, con el corazón dando saltos de alegría. Que día tan especial me esperaba...
Buen dia. Un Bilbao expléndido que recorrimos de abajo arriba y de arriba abajo, con visita al Museo de Bellas Artes a la exposición de Peter Blake, que es maravillosa.
La cita era a las 9 y media. Puntual, me dijo DB. Y para las 9 ya estábamos rondando el local. Borrón aseguraba que había estado en la sala y yo confiaba en su conocimiento... Ya había cola, pero había una gente un tanto extraña para el evento. Heavys de pelo largo, compartían nuestra espera. No entendía nada. Y menos, cuando ya llegaron las 9 y media y la taquilla seguía sin abrir.
A eso de las 10 menos veinte, me fijo en el cartel de entrada, y los ojos se me abren como platos: ¿Pero no era el Azkenaaaaa? Aaaaaaaahhhhhhh!!!! ¡Estábamos haciendo la cola en el Café Antzokia!!!!! Salimos corriendo sin dirección preguntando con la cara descompuesta donde estaba el Azkena. Por ahí, por esa calle. Seguíamos corriendo, cuando empezo a oirse una muy conocida música que nos fué llevando seguros hasta el local. Un tipo de camiseta negra y barbas tenía un sobre en la mano con mi nombre. ¡Soy yo!! sin aliento, le dije y para adentro.
No puedo describir con palabras la sensación de entrar en ese local oscuro, abarrotado de gente, y ver el escenario al fondo con los músicos. Distinguí a Ariel a la primera. Pequeñitos. Cogí a Borrón del brazo, y con todo el morro del mundo, y todas las ganas de disfrutar nos fuimos colando hasta llegar a las primeras filas. Llevé la cámara de fotos, pero una vez colocados en nuestros puestos, de donde no nos movimos en las casi dos horas de actuación, se me olvidó que la había llevado. Menos mal que Borrón lo hizo y pudo dejar testimonio de lo que vimos, aunque no de lo que sentimos. Tequila fué mucho en su momento para mí, y lo sigue siendo, por que no hay dia en mi iPod que no suene el Dime que me quieres, El Barco o Salta. No dejé de bailar ni cantar ni una sola de las canciones. Aquello era como una regresión, una vuelta a los 15 años, pero con todo el conocimiento de los 44 que llevo encima. El delirio. El goce y casi, casi la levitación. El cantante estaba un poco machacado y desentrenado, es verdad, en cuanto a su presencia en el escenario. Pero cantó tan bien, que se olvidaba pronto. La banda es perfecta. Gente joven, que se les ve disfrutando mucho las canciones. Estaba el bajista de Ariel, Mac Hernández creo. Me gustó especialmente el teclista. Ariel, como siempre, estaba que se salía. Esa guitarra me transporta a otros mundos cada vez que la escucho. Se me mete por dentro y vibra, vibra...
Era muy divertido ver las primeras filas, con chicas, bueno, casi señoras bailando desmelenadas con los novios o maridos, tres filas más atrás, controlando. Había una especialmente entregada, que luego DB me dijo que era una tal Afrodita, vamos, que debe ser fan de las de carnet, que se cimbreaba ante Ariel y para mí, que llevaba el móvil escrito en los párpados... El repertorio fué genial, por que cayeron todas las conocidas, y algunas de ellas con ritmos y lecturas diferentes, que las enriquecían aún más.
¡Qué regalo inesperado! Yo que aún estaba flotando con lo acontecido en jueves, estaba frente a frente con Tequila. Me pellizcaba de vez en cuando para saber que era verdad. El dia 6 vamos al Bilbao live Festival, pero no será lo mismo. Ya será un concierto de masas, y no en petit comité como en Bilbao. Borrón me dijo luego que habían grabado en video la actuación. Sentí un punto de vergüenza, por que salió de mí mi entrega total a las canciones pero, oye, que me quiten lo bailao! Que fuimos unos privilegiados por dos horas que pasaron demasiado rápidas, pero que se quedaran para siempre dentro de mi corazón...
Si quereis pasarlo realmente bien, y teneis ocasión, no dejeis de vivir la experiencia Tequila. No os defraudarán...
Basmatti, va por ti y que sepas que tu rubia ya se ha levantado de su silla de ruedas...
P.D. La foto por cortesía de Borrón del Norte. No quiere salir con su verdadero nombre y no sé si será por que nadie se entere que iba conmigo o por que es tan snob, que decir que ha estado en un concierto de Tequila supondría una mancha en su cultural curriculum...




