Tengo que reconocerlo. Las únicas referencias que tenía de Nick Cave eran unos CDs que siempre veo en la biblioteca y nunca me atrevo a cogerlos, y un par de canciones escuchadas en un radiocasette del coche de Alberto hace unas semanas. Ir a conciertos de los que no sabes las canciones, siempre tiene su riesgo, para bien y para mal...
Josemari and me, entramos a tiempo para ver a los teloneros. El polideportivo siempre trae muy buenos recuerdos de conciertos allí vividos: Laurie Anderson, David Byrne, Nacha Pop en los 80, Spandau Ballet, aquel horror de Mecano.. Mientras pasabamos lista a nuestros recuerdos, una suave banda sonora nos acompañaba. A los teloneros, un tipo curioso el cantante cincuentón con un buzo de color berenjena y sombrero y bigotillo a lo King Creole, les importaba un bledo que su música no nos ponía demasiado. Las canciones caían una tras otra como gotas de lluvia que no calaban y con un sonido más bien bajito. Ellos tocaban como si nada. Mientras, la pista iba llenándose de crestas, tatuajes, gentes que hacía siglos que no veía de concierto y que antes siempre coincidíamos. Una fauna peculiar que parecía sacada de los mejores momentos de los 80 por la pinta que llevaban. Fantástica pinta, por otro lado.
Salió Nick Cave con poca iluminación que fué la tónica del concierto, para mi desesperación, con lo bien colocaditos que estábamos en primera fila. Impresiona su altura, su bigote y su pelo negro cucaracha peinado hacia atrás. Sus movimientos. Su voz potente, que a ratos parecía Jim Morrison. Se pasó todo el concierto en el lado opuesto al mio y así no había quién pillara nada decente. Una pena no poder sacar la guitarra del guitarra, que parecia de Rodolfo Chikilicuatre, con un mástil diminuto pero en apariencia como una guitarra normal, pero enana. El aspecto del tipo era curioso, con una tremenda barba, a lo ZZTop, pero más corta.
¿Que si me gustó? Mal no me lo pasé, comentando el diestro y el siniestro. La tremenda y hermosa fauna rockera que había. Pero lo que es llegar, pues no me llegó. Quizás me pasó como con los Stones. Aquello sonaba muy bien, la gente parecía contenta pero yo me fuí a casa sin pena ni gloria... No sentí la Magía. Que le vamos a hacer!
A mitad de concierto, nos fuimos por que aquello empezaba a agobiar con la gente que se te tiraba encima. La cerveza y los kalimotxos corrian raudales y se notaba en el ambiente. A mí me tocó la china del típico gabacho borracho, agarrándome como de cuadrilla y gritándome a la oreja, cada dos por tres, de puta madge!! Posesioooon!!!! Daba igual moverse, por que con el colocón que llevaba tarde o temprano, volvía como una ola. Nos pasamos la siguiente mitad (duró dos horas largas, que no se hicieron) saludando a unos y a otros. Vimos a Borja Iglesias, a Jonás, a Raúl y Alvaro de El Columpio Asesino. Juancar Landa estaba a mi lado y un poco más allá, Mikel Erentxun y Jesus Mari Corman con caras de no entender muy bien lo que estábamos viviendo. Esto ya, me lo invento, obviamente. Igual estaban en pleno éxtasis artístico ...
Remito a la web de loveof74 para leer una buena crónica de lo vivido ayer. La suscribo plenamente. ¿Donde hay que firmar?
http://www.loveof74.es/weblog/cultura/musica/nick-cave-en-donopstia-un-conciertovuestro/


http://www.loveof74.com
26.04.08 @ 20:00