Sala Imanol Larzabal. Jueves 3 abril. 20.30 h.
En los solares del antiguo cuartel de la guardia civil, se levanta hoy Lugaritz. De la represión a la cultura. Justo enfrente, vivía yo hasta los veinte años. así que el concierto tenía para mí, otros tintes y colores. Llegamos a y veinticinco Virginia y yo mientras en la puerta nos esperaban Josemari, Karina e Iñigo. Entramos a una sala, más bien
pequeña pero acogedora. Las primeras filas vacias y corriendo las ocupamos, a sabiendas que a Rafa le iba a incomodar vernos tan cerca. Prometimos portarnos, una vez más, bien. Y esto significa no meternos con el durante la actuación, ni pedir canción tras canción. Si por nosotros fuera, no le dejaríamos bajar del escenario en horas...
Llegaron Gemma y sus divertidas ocurrencias para completar nuestra fila. Se fué llenando la sala y sin saludo al respetable empezó el Artista con Planes de Fuga, una canción con una fuerza tremenda en su versión CD gracias a la producción de Iñaki de Lucas, que esta vez se ocupaba del buen sonido de los músicos. Pero hoy sonaba lánguida a mis oidos. Será que es la primera, que aún tiene que calentar, pensé.
Pero luego vino Te quiero (escríbelo en una barra de hielo) y me dió la sensación de que iba a ser el leivmotiv del concierto. En las butacas, nos preguntábamos entre nosotras que qué pasaba con Rafa. Que donde estaba ese nervio, esas canciones rotas por una fuerza extraña que hace que su voz se quiebre como Bob Dylan. Esas sílabas alargadas hasta el infinito, esos espasmos, esa sorna a los que tan mal acostumbrados nos tiene. Otra canción, y más y más y nuestro Rafa que no aparecía por ningún lado. Pero, las canciones, hermosas, exquisitas en sí mismas aguantaron y hasta nos sorprendieron con la distinta interpretación. La senda del Olvido fué la última canción y la única en la que se desbordó un poco, que dejó de contenerse y volvió su Genio. Memorable el momento en el que dice Pruébalo. Así me gusta Rafael. Esa es la fuerza, la energía que tiene y que nos llena.
Grabé casi 13 canciones, para dolor del Artista. Estaba especialmente guapo esa noche y la cámara, lo captó en su sensor. Todas las chicas lo comentamos. Jose Puerto incluso dijo que le favorecía más ese look que el de clochard con mitones y puro. Cierto. Sea cual sea el disfraz, le seguimos queriendo igual.
A la salida, Virginia y yo no pudimos evitar contarle nuestras sensaciones extrañas y comunes, para su incomprensión y desprecio absoluto. Nuestra confianza mutua nos lo permite... a medias. A la salida esperábamos los hinchas de Rafa por autonomasia: Gemma, Iñaki de Lucas, Cheli, José Puerto, Josemari, Virginia, Diego V, Mikel y Amaya LBV, Juanra V, Antxon Peón, Carlos Inda ... Dentro se quedaron los Gaiztarro, Jocano y Mannix escuchando a Love of Lesbians. Ausentes, cosa rara, gente como Kris Monge, Mikel Iturria, Senperena o Mingo. Somos fieles a la belleza de las actuaciones y canciones de Rafa Berrio y sobre todo, a su arrolladora, excéntrica y divertida persona. Pequeño y grande, a la vez.
Bajamos el Paseo de Heriz en tertulia con Juanra V y Rafa tuvo el detalle del Nadie pague, Pago yo a los camaradas reunidos junto al licor (fueron agua, vino, cervezas y un Malaga Virgen, en su copa. No digo quién lo tomó. Fué mucho peor cuando le dió por tomar Cynar...
P.D. Josemari y yo vimos ayer Shine on light, un buen documental sobre los Stones. Es un concierto en un teatro, con momentos divertidísimos con las ocurrencias de Keith Richards. Impresionante el diálogo de guitarras de Richards con un guitarrista negro que no me quedé con el nombre. El esquema del concierto me sonaba a uno visto hace unos meses en el Victoria Eugenia, pero a otro nivel. Es genial ver en primer plano, el Satisfation que tiene esta gente sobre el escenario y que, evidentemente, contagian. Brillante documental de dos horitas que se hacen cortas. Esperaba un poco más de Backstage. A cambio, hubo insertos muy bien elegidos de antiguas apariciones en televisión. Me encantó un momento en el que le preguntan a Richards hace años: ¿Qué piensa cuando está sobre el escenario? y dice Nada. Siento.
Y eso es lo que se percibe en su sonrisa cuando está tocando. Me recordaba su actitud a la de Ariel Rot. El mismo sentimiento de goce intenso con lo que estás haciendo. Y eso nos llega directo al sentimiento.

Hola Cruz:
¡No sabía que el jueves se pasaba lista! ¡Joder! ;-)
La cosa es que no pude ir porque tenía que estar en la inauguración de una exposición que hay montada ahora en Ernest Lluch (por cierto, te recomiendo que te pases el miércoles 9, a las 19:30, a ver el pase del documental).
Me libré a eso de las 22:00 y subimos para Egia. Pensé que para entonces ya estaría finiquitado el concierto de Lugaritz.
En fin, me dio pena, pero otra vez será.
¡Ah! Muy buena la canción.
Agur.