Jueves 10 Enero. Noventa Grados, Donosti
La Cantaora Corredora nos convocó a las siete y media a la inauguración de su exposición multidisciplinar No Hay Artista Sin Deportista. Los que la conocemos hace ya unos cuantos años, sabemos de sus multifacetas artísticas. Cristina lo mismo se graba un videoclip y se lo edita, que canta y recanta canciones o monta una preciosa exposición de fotos con pensamientos diseminados, de los que hay que pararse a pensar. Contemplación.
Por una vez, llegué tarde a propósito por que ya se sabe que estos artistas nunca empiezan a la hora. Esta vez no fué así. Buen ambiente en el local. La Cantaora sentada en las escaleras, ya tocando y tocada de extraña guisa: maillot de ciclista y al cuello, una cinta métrica y una película de fotos. Conceptual, que se dice. Toda su familia asistía al concierto entusiasmada, padre, madre y hermanos, que no se pierden ni una sola actuación. Su madre siempre me dice la foto tan bonita que le hice hace años y que la tiene en la cocina. Todo un honor para mí..
Rafa Berrio se ocupaba, entre oporto y oporto, del sonido. De vez en cuando, sacaba de su escondite de Mortadelo y Filemón su puro y salía a tomar el aire, y de paso, ganarse algunos centimos de euro. Joserra Senperena observaba atento desde la altura a la artista. Diego Machimbarrena, Gemma, Karina y yo nos sentamos en las escaleras y aquello parecía que estábamos en el mismísimo New York. Mikel Iturri desde la barandilla al lado de Iñaki Pemán.
Lo mejor de ir al concierto de un amig@ es que cuando acaba, te vas con ellos a tomar algo y ahí es donde realmente empieza el show. Rafa se olvidó a su perro Lento atado a la puerta del local y no podían cerrar las persianas. Como el perro,es mudo como el hermano Marx, no podía avisar a sus dueños.
En el Astelena vivimos una de las noches más hilarantes de mi vida con uno de los surrealistas números de Rafa. Faemino y Cansado a su lado son unos principiantes. Estuvo genial, como siempre. Brillante, como siempre.
... Momento Grande Peligro...
P-. D.Espero poder ver algún día la exposición de Julia Cristina en Arteleku o parecido, por que la instalación se lo merece. Y la Artista también.
Faltó a la cita, el siempre defensor de la abeja y sus beneficios, Iñaki Beraza. Falta, Beraza!


